Con vasta experiencia en el automovilismo regional de la provincia de Buenos Aires (más de 28 años compitiendo), Waldemar junto a su equipo Familiar se ocupa de la atención integra de su Dodge.
Dividiendo las tareas entre su trabajo diario de la rectificadora, mecanizando y haciendo elementos para preparadores colegas y ocupándose en cada detalle de su propio auto, Cabrera cuenta con el incondicional apoyo de su Hijo Agustin, Su Esposa Briza y su Amigo Julio, que con mucho esfuerzo y dedicación acompañan a este piloto en cada proyecto que emprende.
Actualmente este grupo se ocupa de ultimar detalles sobre el Dodge para acomodarlo a los parámetros reglamentarios de la categoría, pero además trabajan para que el motor del Chevrolet de la Familia Torrano se sume próximamente a la Clase B.
Deseándole el mayor de los éxitos, el Procar 4000 se enrugase y congratula de contar con este nevo equipo dentro de la categoría.